¿Ha existido un socialismo antiautoritario chií en Oriente Próximo?

Mijaíl Maguid | rabkor.ru

Cuando se habla sobre Oriente Próximo se plantea con frecuencia la siguiente pregunta: “¿Cómo encajar la idea de socialismo con la realidad de Oriente Próximo?” Personalmente, me interesa sobre todo el socialismo antiautoritario, basado en la autogestión de los colectivos obreros y la transferencia de poder a sus asociaciones. ¿Sería algo así posible en Oriente Próximo?

Cuando hablamos del islam y de la aspiración a construir una sociedad basada en esa religión, la mayoría de veces se recuerda bien a Khomeini, el creador de una dictadura clerical y militar en Irán, o bien a la organización terrorista Estado Islámico y su inusitada violencia. Curiosamente, tanto ellos como otros dentro del islam aceptan la propiedad privada, el trabajo asalariado y la desigualdad, y apoyan dictaduras, autocracias y juntas militares cuyo poder no es electo así como la represión contra sus disidentes.

Sin embargo, en el islam de Oriente Próximo existieron otras tendencias, defensoras, en primer lugar, del poder popular, esto es, del poder de las mayorías, del poder general de los trabajadores en todas las esferas de la vida pública, incluyendo la económica (el puesto de trabajo), y, en segundo lugar, de la igualdad entre personas. Una de esas figuras fue Alí Shariatí, teólogo iraní y filósofo existencialista, graduado en la Sorbona. Sus ideas fueron adoptadas por otros en el Irán de los setenta, o llegaron a sus posiciones de manera independiente. El líder chií de Teherán, el ayatolá Mahmud Teleghani, que gozaba de una enorme popularidad en la capital iraní, llamó a la creación de una sociedad sin clases basada en la religión chií y a una transferencia del poder a las shura (consejos) obreras. Una idea similar fue defendida por el grupo Forqan, basada en su interpretación particular de los principios del islam chií.

En principio, estas ideas fusionaban estas tendencias con el socialismo antiautoritario (anarquismo) de Mijaíl Bakunin o las ideas de Otto Rühle y Anton Pannekoek, defensores de los consejos obreros autónomos, predominantemente sin la presencia de partidos. Después de todo, el socialismo antiautoritario, con su respeto absoluto a los derechos a las minorías, significa, sobre todo, la emancipación de la mayoría trabajadora del poder de los empresarios y de los funcionarios, una tarea que está en manos de los colectivos obreros autogestionados en todos los ramos, una tarea a la que está llamado el poder de los consejos democráticos (controlados por asambleas populares de carácter regular y con el derecho a destituir a los delegados en cualquier momento).

En la práctica, por supuesto, todo fue muy diferente. Algunos, como Teleghani, eligieron no insubordinarse contra el régimen autoritario de Jomeini, con quien llegó a alianzas y acuerdos. Otros, como Forqan, se rebelaron e infligieron al régimen serios daños, aunque en cierto modo su antiautoritarismo es cuestionable: no encajaron del todo en la sociedad (posiblemente no solo por su oposición a quienes edificaron la dictadura, sino a quienes no estaban de acuerdo con Forqan mismo). Ninguno de ellos, ni otros, tuvo un modelo claro de la política y economía futuras. No pienso que haga falta elevarlos a la condición de individuo o movimiento ideal, pero merece la pena conocer esta parte de la historia real de Oriente Próximo teniendo en cuenta la importancia de esta región.

Por ese motivo, la posible respuesta a la pregunta planteada al comienzo de este artículo sería algo así como: “En Oriente Próximo existieron corrientes influyentes que combinaron el islam chií y la idea de igualdad social y poder popular, incluyendo el control popular de la producción, y, de igual modo, realizaron acciones directas contra aquellos con quienes estaban enfrentados. Sus principios derivaban del islam chií, pero no fueron en todo coherentes, no tenían un ideal claro de la sociedad futura, llegaron en ocasiones a compromisos con las clases propietarias, y en ocasiones mostraron, al contrario, una excesiva crueldad.” Sin embargo, el autor de estas notas tampoco posee la verdad absoluta para determinar cómo deberían haber actuado.

A continuación se ofrecen algunos enlaces a artículos de estas corrientes y pensadores históricos para aquellos que quieran saber más:

1) Alí Shariatí: https://avtonom.org/author_columns/idei-ali-shariati-lenin-i-diktatura-v-irane

2) Forqan: http://vkrizis.ru/analiz/razlichivshie-gran/?fbclid=IwAR22vfAew2UxJFlZ7YUTUjPqKKwnEXGzm54EXdq82rCj9U_5ri3iov72b-M

3) Alí Shariatí, marxista iraní: http://iransegodnya.ru/post/view/2899

4) Serguéi Bogdán sobre las enseñanzas de Alí Shariatí: https://www.minbar.su/jour/article/view/118?locale=ru_RU

rabkor.ru | 8 de junio de 2020

Traducción: Àngel Ferrero

Entre el periodisme i la traducció.

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