Un mamut en el vertedero de libros: una entrevista a Vladímir Sorokin

por Serguéi Nikolayévich

© Maria Anosova, ‘Snob.ru’

Exactamente así es como se siente hoy. Pero en mi opinión Vladímir Sorokin es un verdadero King Kong, una figura demasiado grande para nuestro paisaje literario. De un plumazo, en un solo relato, como en ‘El gambito del jabalí’, es capaz de hacer añicos la pseudorrealidad actual, en la que se agolpan autores contemporáneos que piadosamente creen que Internet les salvará. Internet los devorará como si fuese un agujero negro. Sólo los grandes le sobrevivirán.

Ɔ. En una ocasión dijo: “Lo que salga de mi pluma debe sorprenderme”. ¿Qué le sorprendió de ‘El gambito del jabalí’?

En esta historia me sorprendió el amor inconmensurable del presidente hacia el ajedrez y su apetito.

Ɔ. Hace unos años se comparó en una entrevista con un mamut que anda pesadamente por la nieve. ¿Cómo se siente hoy?

Como un mamut que anda pesadamente con la nieve, en dirección a un enorme vertedero de libros.

Ɔ. Toda obra de arte, por norma general, viene precedida por algún tipo de impulso externo. ¿Hubo algún tipo de impulso en ‘El gambito’?

Muchos, es difícil sistematizarlos. Las últimas tendencias en Europa, el descenso hacia el feudalismo, impresiona.

Ɔ. ¿Juega usted al ajedrez? ¿Tiene algún movimiento favorito?

Juego casi todos los días en el ordenador o en internet, en diferentes páginas. Más concretamente, todo empezó con la partida entre Spassky y Fischer en 1972. Su historia despertó mi interés en este juego. Fui al pabellón de ajedrez de Neskuchny Sad, vi cómo jugaron, yo mismo intenté jugar. Entonces cayó en mis manos el libro de Fischer Mis mejores 60 partidas. Comencé a analizar estas partidas y a sumergirme en el océano del ajedrez. Desde entonces he estado intentando nadar en él. He de decir que es muy vigorizante e inspirador. Mi movimiento favorito es e2-e4. Mi apertura favorita es el gambito de rey.

Ɔ. ¿Qué libros ha devorado últimamente?

Las benévolas, de Jonathan Little. Lo he devorado hasta el final.

Ɔ. Snob, como hace 11 años, cuando usted era columnista nuestro, sigue aferrándose a la “isla literaria”. ¿Cree que el papel puede sobrevivir a la competición con el digital?

Como mamut sobre una pila de libros cubierta de nieve a la que la humanidad interconectada arroja con ligereza fantasías impresas en papel, elevo mi trompa y, solemnemente, grito al cielo gris: “¡El libro impreso vive-e-e-e-e!”

Ɔ. Se lo considera, con justicia, un visionario, capaz de predecir el futuro. ¿Cuándo y cómo, a su juicio, se acabará este “infinito nevado”?

Cuando comience el deshielo. A juzgar por la helada paranoide, no queda tan lejos como parece.

Snob, 11 de octubre de 2021.

Traducción: Àngel Ferrero

Entre el periodisme i la traducció.